PALACIO DE LOS MALDONADO - HORMAZA (MARQUESES DE CASTELLANOS)

 

Sin Título.

 

Restos de los paredones que rodeaban el Palacio de Guadramiro.

 

Guadramiro estuvo habitado por Marqueses, siendo el pueblo cabeza de un Señorío que abarcaba varios de los pueblos de los alrededores, dentro, eso sí, del Condado de Ledesma. El linaje que ejercía dicho Señorío era el de los Maldonado-Ormaza, más conocidos en la zona como Marqueses de Castellanos y Vizcondes de Hormaza, al otorgarle dicho título en el siglo XVIII en relación a la gran finca que ostentaban en Castellanos de la Cañada (Diego Alvaro, en la provincia de Ávila, lindando con la provincia de Salamanca). Pero su propiedad iba más allá de esa finca, pues tambíen era Señor de Moronta ( 1.052 Has),  Señor de Encinasola (2.037 Has) y de Barceo (631 Has), al poseer los terminos redondos de estos lugares, además de los heredamientos de Guadramiro, Picones, Villasbuenas, Fuentes de Masueco, Peramato, Castellanos dentro del Obispado de Salamanca y de los de Arevalillo, Aldea el Abad, la Naharra, Armenteros, Martinez, San Simones, Diego Alvaro,y EL Mesegar en el Obispado de Avila,mayorazgos y patronatos pertenecientes a ellos, además de otras posesiones en otras muchas provincias.

Vista parcial de la Villa de Guadramiro, lugar donde comenzó la historia del Marques de Castellanos y donde tantos años este linaje tuvo su residencia desdendiente tras descendiente.

Dichos Marqueses poseían varias casas-palacio en Guadramiro, pero cabe destacar el Palacio que guardaban en el centro del pueblo, cercano a la torre de la iglesia, la cual ejercía funciones militares de defensa del mismo.

Dicho palacio databa del siglo XV, con fachada de cantería. Estaba decorado con bolas en esquinas y cornisas al igual que la torre de la iglesia, la cual, como se ha indicado, se construyó como atalaya para su defensa. Las armaduras eran de par y nudillo. Las almojayas tenían labor de menado.

La calle que iba de la plaza al Palacio, pasando por la torre y la iglesia estaba totalmente enrollada, al igual que la entrada del palacio, toda pavimentada con rollos redondos de río de ahí su nombre actual de "Calle Enrollada". Esta calle se llamaba Calle Real, pues en documentos antiguos (1752) al situar dicho palacio, se refiere a ella con este nombre.

 

Antigua portada de uno de los corrales del Palacio de los Marqueses.

 

La entrada estaba formada por una amplia puerta en arco, adornada con tachuelas negras y grandes las de los castillos. En el centro de la fachada de cantería destacaba el blasón de los Maldonado, con 5 flores de lis puestas en sotuer.

La mansión de los Señores de Guadramiro disponía de seis cuartos bajos y otros seis altos, con sus paneras, un corral, un patio y varias dependencias que servían de oficinas excusadas. Tenía doscientos veintiséis vidrios, entre puertas y ventanas; un jardín, un gabinete y otras estancias másCada habitación tenía los azulejos de un color, y todas ellas había retratos y tapices de gran valor.

 

 

Escudo idéntico al que presidía la fachada del Palacio de Guadramiro

 

El palacio tenía varias salidas al jardín y al huerto por la fachada y laterales. El conjunto medía ochenta varas de frente por setenta y cuatro de fondo, con una altura de unas 10 varas.

 

Pozo del Palacio y una de las puertas de acceso a uno de los huertos del Palacio.

El Palacio perduró hasta mediados del siglo XX, siendo recordado por los mayores del pueblo. Actualmente apenas se conservan restos de las paredes del jardín y de las paneras cubiertas de hierba. También se conserva la portada de entrada de uno de los corrales, el pozo (el más profundo del pueblo) con sus piedras, y una puerta con tachuelas. En el resto del solar se construyeron tres casas.

 

Casas construidas el solar del Palacio.

 

Calle Enrollada, antiguamente conocida como Calle Real. Calle que rezuma historia por cada paso que das, pareces ir caminando entre murallas defensivas.

 

Muchas de las piedras del palacio se encuentran hoy distribuidas por diversas partes del término municipal, ocupando paredes o cercas para parcelas. Muchas se distinguen claramente pues llevan la decoración isabelina de bolas.

Piedras pertenecientes al palacio, hoy colocadas en cualquier pared en el campo.

Según los arhivos conservados; en este palacio residieron los nombres que se detallana a continuación, además de  todos sus ascendientes entre el que estaba Juan Maldonado, vencedor del frente en la batalla contra las tropas de Portugal, derrotando a 4000 hombres el 17 de enero de 1476 en Vitigudino. Caballero que sirvió a los Reyes Católicos en la guerra con Portugal y otras. Seguramente fuera el primer morador de tal mansión construida a principios del XV, ya con el título de Señor de Moronta y Vizconde de Hormaza al ser propietario del total de las tierras de este lugar (Moronta), al igual que de los lugares que se detallan más arriba. Casó con Isabel Rodriguez del Manzano.

-Juan Rodriguez Maldonado y Bracamonte,de Guadramiro (nieto de Juan Maldonado) que casó con Catalina de Solis y tuvieron a:

-Gonzalo Maldonado y Hormaza, natural de Guadramiro, marido de doña Isabel Torres, natural de Ávila, padres de:

-Juan Antonio Maldonado y Torres (que murió 1677), natural de Guadramiro, Corregidor de Toro, Capitán de la Nobleza de Salamanca en el reinado de Felipe IV, a quien sirvio en la frontera con Portugal. Casó con doña Luisa Dávila y Barrientes, natural de Ávila (hija de Julián Dávila, Caballero de Calatrava y de doña Luisa Barrientes, ambos de Ávila). Tuvieron a

- Gonzalo Maldonado Dávila , natural de Guadramiro, menino (paje real) de la Reina Madre Doña Mariana de Austria, Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó en 1663. Casó con Ma Antonia de Porres y Tapia ( hija del señor de Castellanos, don Alonso de Tapia Porres y Monrroy, regidor perpetuo de Segovia). Tuvieron a:

- José Manuel Maldonado y Hormaza, natural de Guadramiro (Regidor de Salamanca), casó con  Ma Manuela de la Yebra y Pimentel.

Los descendientes de este último residirían ya en Salamanca, aunque seguían utilizando el Palacio de Guadramiro como residencia temporal, donde tenían permanente un administrador de todos los mayorazgos de la zona.

 

El escudo del Palacio de Guadramiro  (5 flores de lis) sería el que representara al Marques (descendientes de primera linea) en sus posteriores viviendas que llegó a tener en Salamanca siglos atrás, como en su Palacio de Castellanos en la Calle Prior en Salamanca, el cual se situaba en frente al del Duque de Alba en la Plaza Monterrey, y otra de sus grandes viviendas hoy convertido en hotel, en la calle de San Pablo de Salamanca, propiedad también del Marqués.