Las Madrinas

 

Las fiestas de las Madrinas en Guadramiro se celebran el segundo domingo del mes de Octubre, en honor a la Virgen del Rosario.

La fiesta gira en torno a la virgen del Rosario y sus Madrinas o Mayordomas. Cada año suelen entrar una o varias mujeres como mayordomas de la virgen, encargandose de su cuidado. Y el segundo domingo de Octubre de cada año se celebra la fiesta, sacando en procesión a la virgen por las calles del pueblo, volviendo nuevamente a la iglesa. Todo el pueblo incluido un tamborilero que ameniza la marcha, acompaña a la mayordoma o mayordomas, las cuales van vestidas con peineta, en la procesión, ayudando a llevar la virgen. 

 

 

Jovenes llevando a la Virgen del Rosario.

 

Desde que sale la virgen de la iglesia hasta que vuelve a llegar se repican las campanas de la torre. El recorrido de la procesión es por la calle la iglesia, hacia el palacio, cogiendo despues la calle del toral y a continuación a la Plaza. Desde aqui se toma la calle del Pozo girando despues hacia el moral, para girar nuevamente por la calle Don Antonio Encinas y volver a llegar a la iglesia.

Una vez acabado dicho recorrido se coloca la virgen a la puerta de la iglesia sobre una mesa y comienza la ofrenda de los asistentes. Uno a uno van pasando todas las personas en dicha ofrenda mientras besan el rosario de la virgen. 

 

Procesión de la Virgen por las calles de Guadramiro.

 

 

 

Cada madrina ha de llevar una "ROSCA", la cual se rifa al finalizar la ofrenda. A continuación expertos en la danza charra, "bailan la rosca" en presencia de todos los asistentes. El tamborilero anima la reunión con sus típicos charros y charradas, sin olvidar tocar el "CHARRO DE GUADRAMIRO". Al final los más animados y  sabedores del "baile charro" acaban lanzandose a la pista demostrando sus dotes y contribuyendo a la fiesta.

 

 

La fiesta continua en un posterior convite que ofrece la MADRINA o madrinas. Allí prosiguen los bailes con el imprescindible tamborilero. Acompañados de mantecados, obleas, vino, refrescos y chochos, el ambiente mejora aun más. Otros acuden al bar, donde suele haber otro tamborilero, a reunirse, charlar y pasar una tarde de fiesta. Todo ello en un agradable ambiente. Antiguamente había baile el domingo por la noche, e incluso el sábado se traía una orquesta a la plaza, pero en los últimos años esta tradición ha ido decayendo poco a poco.