PUESTAS DE SOL Y FOTOS NOCTURNAS

 
 
 

En este apartado se muestran fotografías de algunas puestas de sol en la vieja villa de Guadramiro;  así como instantáneas nocturnas, donde destacan las dos referencias dentro del conjunto del caserío: la torre y la ermita.

La perfecta ubicación de Guadramiro, refugiado entre cuatro cerros hace que se consigan vistas muy bonitas desde lo alto de ellos.

Las puestas de sol son especialmente bellas desde la Cruz Alta; desde donde se otea el horizonte hasta tierras portuguesas, divisándose gran territorio comarcal. Destacan en el solsticio de verano, pero cada tarde es un espectáculo, dependiendo del tiempo y de las nubes se dibujan diferentes colores y siluetas, siempre atractivas.

Desde el Teso de San Cristóbal, antiguo asentamiento vetón y lugar donde un día se ubicaba otra ermita, se consiguen también muy buenas panorámicas, tanto diurnas como nocturnas.

Vistas del caserío de Guadramiro, con cierto aire medieval, comandado por las dos torres hoy existentes, que nos hacen trasladar la imaginación siglos atrás, cuando Guadramiro era un verdadero pueblo de pueblos. Lugar antiquísimo, con claro asentamiento romano, al que un día allá por siglo X llegó el gran rey Ramiro II, repoblándolo de forma masiva y dándole  Fueros propios. En documentos del siglo XII, figuraba ya con categoría de Villa. Más tarde lugar de residencia de Marqueses y Nobles que levantaron  singulares edificios;  por desgracia no todos han llegado a nuestros días. Otros en cambio en pleno siglo XXI, nos siguen definiendo, dibujando cada día la silueta de este lugar especial, a veces cercano a lo telúrico, con tanta historia.

 Entre tesos o cerros, encinas o robles, entre buenas aguas, entre besos de las sonoras corrientes, se encuentra Guadramiro y sus gentes.