GUADRAMIRO EN LO ECLESIASTICO

 

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Guadramiro desempeñaba el papel de centro eclesiastico, administrativo y recaudador de diezmos dentro de cierta zona comarcal.

Guadramiro como Vicaría-arciprestazgo en el siglo XVI tenía los siguientes anejos eclesiasticos: Picones, Gema, Encinasola de los Comendadores, Traguntía, Pedro Álvaro, Pozos de Hinojo y Escuernavacas

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El monasterio de los Jerónimos de Nuestra Señora de la Victoria, situado a las afueras de Salamanca, cara al Tormes, no sólo poseia diversas tierras en el término municipal de Guadramiro, sino que además, percibía, en concepto de limosnas, una serie de cantidades de dinero provenientes de las misas rezadas o cantadas que se celebraban anualmente en Guadramiro y su zona administrativa.

Iglesia de Gema, uno de los antiguos pueblos anejos a Guadramiro.

 

Ya desde finales del siglo XV y a comienzos del XVI, el monasterio de Nuestra Señora de la Victoria de Salamanca, realizó trueques y cambios de tierras con el concejo de Guadramiro. Este también llevaría a cabo por aquella época, otras operaciones, de trueque o compra, según el caso, con diversos hacendados, entre ellos, don Gonzalo Rodriguez Ormaza, regidor de Ledesma, sobre un prado arrendado a censo por parte del citado concejo, figurando el oportuno deslinde de dicha heredad en una escritura  fechada en el año 1510.

Las tierras que poseía dicho Monasterio radicaban en los pagos que a continuación se indica, a saber: teso del Horno, los Campijones, la Cruz de Gema, el teso de las Carvas, la Rodera, el Azufre, teso San Cristobal y el camino Valderrodrigo.

Iglesia de Traguntía, uno de los pueblos anejo en lo eclesiástico del pueblo de Guadramiro, antiguamente.

 

Además de las tierras más arriba indicadas, dicha comunidad tenía en la plaza de Guadramiro, UNA CASA, con corral, CABALLERIZA Y PANERA, de 17 varas de frente por 21 de fondo. Junto a dicha casa había una cortina. Esta casa-panera-caballeriza construida gran parte en canteria y de notables dimensiones existió en Guadramiro hasta la decada de 1980, la cual se derrumbo para construir el actual chalet de la plaza. Servía como panera-almacen de las rentas y diezmos cobrados por el Monasterio de los Jerónimos de Salamanca a Guadramiro y todos sus anejos eclesiasticos. Continuamente llegaban carros llenos a la panera, procedenes del concejo de Guadramiro y  de los pueblos pertenecientes a dicho centro eclesiastico.

 

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Descripción Guadramiro y de los pueblos anejos a Guadramiro en el siglo XVII, en el libro de los lugares y aldeas del obispado de Salamanca (1604-1629):

ENCINASOLA:

(Anejo de Guadramiro). A 12 leguas de Salamanca, tiene 31 vecinos.

Iglesia de canteria, aunque mal techada, tiene por nombre San Juan Bautista, tiene un retablo viejo pero una nueva sacristía de bóveda y cantería, muy bien parecida, tiene buenos hornamentos, particularmente una capa de terciopelo carmesí con una cenefa bordada rica y tiene una casulla de lo mismo muy buena.

Tiene una cruz de plata muy costosa, pero solo al pie vale cien mil maravedíes, y la cruz es de muy buen parecer, tiene una manga carmesí bordada muy buena. Tiene en el Sagrario un relicario gracioso de plata y en él los huesos de los Santos Mártires Marco y Marcelino, y no hay testimonio de estas reliquias auténtico, más que la inmemorial y antiquísima tradición.

Tiene de valor la fábrica cada año diez mil maravedíes, y gástalos todos y más. El préstamo es del Colegio de Guadalupe de Salamanca, de la Orden de San Jerónimo.

Tiene la ermita de Nuestra Señora de Viso, pobre y otra de Santa María Magdalena. Aquí es Cura Juan Lopez, pues por el Vicario de Guadramiro de donde es natural.

 

ESCUERNAVACAS:

(Anejo de Guadramiro). Tiene 20 vecinos. Según el Visitador pastoral de aquella época, la iglesía de dicha localidad estaba dedicada a San Vicente, y cobraba los diezmos el obispado de Salamanca.